viernes 10 de julio de 2009

Agua y aceite.

¿Cómo puede ser que a estas alturas demos credibilidad a las promesas que puedan lanzar nuestros gobernantes o candidatos a serlo? Si hay algo que de verdad debamos valorar son los hechos, y estos hablan por si solos.

Si de algo está sirviendo la actual crisis económica y social que estamos padeciendo, es de romper ese mito que se estaba construyendo en los últimos años desde las esferas del poder, y que no pocos se tragaron, de que la existencia de las clases sociales era algo del pasado, incluso así te lo hacen entender de una forma más o menos descarada en los libros de texto, y es que el capitalismo no iba a dejar de lado su mejor foco de adoctrinamiento: la educación.

Si para las democracias occidentales la distribución de la riqueza es el factor esencial que analiza la justicia social de un determinado país, no podemos decir que España sea un país democrático. Si en tiempos de bonanza económica ya era el país con los salarios más bajos de la UE de los 15 (un 40% menos que el resto), podéis imaginaros como será la situación actual en tiempos de crisis. Así lo indicábamos en el primer informe detallado en el que analizábamos las diferentes causas por las que habíamos llegado a esta situación.


Pero no todo son malas noticias, aparte de haber conseguido recientemente el record de victorias de nuestra gloriosa selección a nivel mundial, nuestro país también está en los primeros puestos (el 9º) en cuanto al número de millonarios ¿y todavía se pregunta la gente que de donde se sacará Florentino Pérez la millonada para fichar a Cristiano Ronaldo y Kaká? El contraste de todo esto: el 20% de los españoles viven bajo el umbral de la pobreza. Con este balance no es de extrañar que se hayan multiplicado por cinco los robos de alimentos en los supermercados.



Esta terrible situación en donde vale más y se le da toda la bola del mundo -nunca mejor dicho- a la vida y obra de un futbolista, quedando a un segundo o tercer plano -si hay suerte- la dramática situación que estamos padeciendo millones de familias, refleja a la perfección el mundo en el que vivimos.


Uno se pregunta cuál será el límite de indignidad que tengamos que soportar para darnos cuenta de que nos están robando descaradamente y en lugar de reaccionar les reímos sus gracias cuando no, nos arrollidamos ante ellos. Varios son los recientes ejemplos que relatan la tomadura de pelo que estamos padeciendo día tras día: por un lado, con la ampliación de los impuestos indirectos en detrimento de los directos, o lo que es lo mismo, que seamos los trabajadores y no los ricos los que sostengan el aparato estatal. Por otra parte, la millonada que se van a llevar nuestros eurodiputados por representarnos y defender nuestros derechos -con ideas tan brillantes como la Directiva Bolkestein o la Directiva de las 65 horas- en el Parlamento Europeo gracias a nuestro respaldo en las urnas en las pasadas elecciones europeas. De esta forma podremos seguir sosteniendo a una clase política que lleva los valores de la corrupción y la falsedad por bandera.


Y es que como dice la canción de la ya extinta banda vallisoletana Puagh! que da título a este comunicado, el agua y el aceite son dos elementos imposibles de mezclar, al igual que ocurre con el poder y la honradez. ¿Cómo puede ser que a estas alturas demos credibilidad a las promesas que puedan lanzar nuestros gobernantes o candidatos a serlo? Si hay algo que de verdad debamos valorar son los hechos, y estos hablan por sí solos: el rescate con el dinero de todos nosotros de las empresas y entidades financieras por parte de este -por ejemplo con el caso de Caja Castilla la Mancha (CCM)- y tantos otros gobiernos sin que se exista responsabilidad de ningún tipo por llevarnos a la quiebra, o el visto bueno en la aplicación de los ERE´s que se están produciendo a lo largo y ancho del territorio -que a pesar de lo que diga el ministro Corbacho, estos se producen con una permisividad espantosa- por no hablar de la iniciativa del gobierno de abaratar el despido, eso si, dialogándolo como personas civilizadas con los agentes sociales, de cara a una nueva reforma laboral que permita flexibilizar aún más el mercado laboral, con medidas como el fortalecimiento de las ETT´s en el sector público. Con estas perlas, ¿a alguien le queda alguna duda de quien va a pagar nuevamente los platos rotos de la crisis?


Cuando la cosa no podía ir a peor nos encontramos con una ingeniosa estrategia para salir de la crisis. Ni a la mismísima CEOE se le hubiera ocurrido plantear tan maravillosa idea. Resulta que la aerolínea británica British Airways ha hecho un llamamiento a sus trabajadores para que trabajen durante un mes gratis, mientras el presidente de la compañía se desembolsa 70000 euros mensuales. Pues bien, de los 30.000 trabajadores que tiene la empresa, 1000 de ellos ya han dado el visto bueno, por lo que de triunfar la medida no nos extrañe que dentro de poco nos vengan exigiendo por aquí tres cuartas partes de lo mismo.


Estas situaciones, por estrambóticas que parezcan, lo único que hacen es evidenciar la tremenda falta de conciencia social y de clase que padecemos los trabajadores actualmente -que salvo casos excepcionales y de pura desesperación como es el caso de las trabajadoras de la tienda de ropa Caramelo que respondieron a la imposición del ERE con el saqueo de la fábrica- se queda paralizada ante el discurso del miedo en lugar de tomar las riendas de su propio destino de forma definitiva y acabar con todos esos vividores y embaucadores que hace que para mantenerles tengamos que padecer la mayor tasa de paro de la historia.


¿Estresado con toda esta información? Pues que no se te ocurra enfermar porque en Canarias aquellos que estén parados y se les haya terminado la prestación por desempleo pueden perder la tarjeta sanitaria. Esos rumores ya se están extendiendo a Castilla y León... ¿Tendrá algo que ver todo esto con el proceso de privatización de la sanidad?


Por lo tanto, parece claro que nuestra única salida para salir de este atolladero es la de buscar la organización de los trabajadores y luchar por nuestros derechos. Y es que aunque pueda sonar redundante en nuestros escritos, si no llevamos a cabo esta principal tarea seguiremos en las mismas de siempre, nos empeorarán las mínimas condiciones laborales y recortarán nuestros derechos, mientras los de siempre seguirán engordando sus bolsillos. Por ello, si eres de esas personas que todavía tienes un mínimo de orgullo y de dignidad y estás harto de que te pisoteen, te esperamos en este sindicato para demostrarles que los trabajadores todavía no hemos dicho -recordando a otro de los trabajos de Puagh!- la última palabra.

martes 7 de julio de 2009

Hace 90 años y aún podemos agradecerlo.

LA CANADIENSE EN EL AÑO 1919, UNA DURA HUELGA REDUJO LA JORNADA LABORAL EN EL ESTADO ESPAÑOL.

Hace 90 años La Canadiense, una eléctrica de Barcelona, despidió a ocho trabajadores. Un mes y una huelga más tarde, el Gobierno promulgaba por primera vez la jornada máxima de ocho horas.

Hace 90 años, el 3 de abril de 1919, el Gobierno del gran terrateniente conde de Romanones promulgaba el decreto que instauraba las ocho horas de trabajo diario. Pese al carácter histórico de esta norma, aún hoy en muchas empresas las 40 horas semanales son papel mojado y su ampliación es un tema que vuelve a estar en el candelero.

En ese momento, al Gobierno de Romanones no le quedó más remedio que ceder. Era la única forma de recuperar una paz social que había saltado por los aires en Barcelona a raíz de un pequeño conflicto laboral en la empresa Riegos y Fuerzas del Ebro, una filial de la Barcelona Traction Light and Power y conocida como ‘La Canadiense’ por su origen y la nacionalidad de su director, Fraser Lawton.

La principal empresa eléctrica de la ciudad había despedido a ocho trabajadores por tratar de formar un sindicato independiente tras ver empeoradas sus condiciones de trabajo. “Rompiendo la pluma y tirando los tinteros”, como recuerda Manel Aísa, la sección de facturación al completo se puso en huelga el 5 de febrero de 1919 en solidaridad con los despedidos y la lista de éstos aumentó a más de un centenar. La plantilla optó por recurrir a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), sindicato que en aquel momento afirmaba contar con medio millón de afiliados sólo en Catalunya. El conflicto iba a desafiar la nueva estructura del anarcosindicalismo catalán, organizado desde el congreso del año anterior en sindicatos únicos que agrupaban ramos industriales. Era el momento de aprovechar la huelga para poner en práctica las palabras del discurso de clausura de su secretario general, Salvador Seguí: “Si nos superamos, si conquistamos nuestra capacidad y nos colocamos en condiciones de actuar de un modo enérgico, de hacer frente a todas las posibilidades de ataque, seremos respetados, atendidos y nos impondremos”.
Así pues, el conflicto daba un nuevo giro. Coordinada por un comité compuesto por trabajadores y responsables del sindicato, la huelga se extendió a los encargados de la lectura de contadores y formó cajas de resistencia que recaudaron 50.000 pesetas de la época en una semana.

Mr. Lawton seguía sin negociar, sumiendo Barcelona en “momentos de inquietud y oscuridad”, según recuerda el anarcosindicalista Juan García Oliver en "El eco de los pasos", pues la huelga se extendió y dejó a Barcelona sin suministro eléctrico. El Gobierno, cuyos bandos poca gente leía pues los trabajadores de prensa aplicaban la “censura roja”, militarizó las empresas litigantes y encarceló a los cientos de obreros que se negaron a volver al trabajo. “Comités de huelga (…) actuaban en la ciudad a docenas. Muchos de ellos fueron detenidos pero previsoramente habían sido designados dos y tres equipos para sustituirlos, hasta por lo que se refería al comité central de huelga”, señala García Oliver.
En una situación insostenible tanto para las empresas como para los trabajadores, finalmente el Gobierno convenció a la empresa para que diera su brazo a torcer. La Canadiense aceptó aumentar los salarios, readmitir a los huelguistas y establecer la jornada de ocho horas, además de pagar la mitad de los salarios no cobrados durante el mes de huelga. Por su parte, el Gobierno levantó el estado de guerra, liberó a los presos y se comprometió a instaurar las ocho horas para todos los oficios, lo que haría dos semanas más tarde. En la plaza de toros barcelonesa de Las Arenas una asamblea de 20.000 trabajadores aceptó el acuerdo.

Meses más tarde la patronal organizaría su venganza, pero los ataques no impidieron el salto cualitativo de los sindicatos. Ese salto cualitativo, en forma de revolución social durante la Guerra Civil, curiosamente volvió a involucrar al conde de Romanones, quien no había podido vencer a la clase obrera 20 años antes, ni siquiera con el Ejército. Relata Juan Gómez Casas en "Historia del anarcosindicalismo español" que, cuando acabó la guerra, el conde regresó a sus tierras de Guadalajara, esperándolas ver arrasadas pues sabía que los campesinos las habían colectivizado. Cuando llegó, comprobó asombrado que las tierras de cultivo se habían ampliado, funcionaban nuevas obras de ingeniería y la producción había aumentado. Se informó sobre Jerónimo Gómez Abril, miembro de la CNT madrileña que había tomado parte en el asunto, consiguió su libertad y le ofreció la dirección de sus propiedades. Gómez Abril se negó. Quizá no podía evitar acordarse de Miguel Burgos, secretario del sindicato de curtidores, asesinado a la puerta de su casa por la Guardia Civil durante aquella huelga por la que tanto se había sufrido y con la que tanto se había conseguido.

jueves 2 de julio de 2009

Ha fallecido Josefa Martín Luengo, fundadora de la escuela libre Paideia.

En el día de ayer ha fallecido, a la edad de 64 años, la educadora anarquista Josefa Martín Luengo (Salamanca, 1944 – 2009).

La dilatada carrera profesional y social de esta excelsa mujer está íntimamente ligada a la "Escuela Libre Paideia", de la que es fundadora, junto con su compañera Concha Castaño y Mª Jesús Checa. *Paideia* forma parte de la tradición de las escuelas racionalistas que los anarquistas introdujeron en España entre finales del siglo XIX y principios del XX. Josefa Martín –*Pepita*– quizás sea, desde los tiempos del pedagogo Francisco Ferrer y Guardia (1859-1909), la persona más influyente y conocida del mundo libertario dedicada a la educación.

La actividad educadora de Pepita empieza en Fregenal de la Sierra (Badajoz), en los albores de la democracia, cuando dirigía la ecuela-hogar “Nertóbriga” y trató de que el alumnado tuviese una educación integral, donde la formación de la persona y la adquisición de valores fuesen las pautas a seguir. Esta forma de entender la educación hizo que “las fuerzas vivas”, en palabras de ella, de la zona exigiesen su cese inmediato. Fue tal la escandalera que se montó que el tema llegó incluso a plantearse en el Congreso de los Diputados, en una interpelación al gobierno de Suárez por un diputado socialista. La experiencia vivida quedó plasmada en su primer libro: Fregenal de la Sierra, una experiencia de Escuela en libertad (Campo Abierto Ediciones, 1978)

Poco después, en vista de que dentro del sistema educativo oficial poco o nada se podía hacer para tratar de que la educación fuese algo más que adquirir conocimientos, fue cuando en compañía de las pedagogas Concha Castaño y Mª Jesús Checa decidieron fundar una escuela diferente, y así nació, en la localidad pacense de Mérida, en enero de 1978 la Escuela Libre Paideia (la diferentes etapas de la escuela se pueden ver en su web: http://www.paideiaescuelalibre.org/ )

Pero Pepita no solo se dedicó a la educación sino que, en el campo socio-político, fue una activa militante feminista, miembro del colectivo */Mujeres para la Anarquía/*, formado por mujeres pertenecientes al Colectivo Paideia.

Pepita tiene, no nos acostumbramos a hablar en pasado, una extensa bibliografía y era una articulista irredenta. Al libro que ya hemos comentado anteriormente (Fregenal de la Sierra…) hay que añadirle otros títulos: Desde nuestra Escuela; Intento de Educación Antiautoritaria y psicomotriz; La escuela de la anarquía; Paideia, una escuela libre; 25 años de educación libertaria…. La aportación de esta mujer, por tanto, a la pedagogía libertaria ha sido amplia, seguramente haya escrito más que ningún otro anarquista español sobre la educación.
Una amplia muestra de sus escritos se pueden encontrar en la web de Paideia.
La CNT se suma al dolor de sus allegadas y allegados, especialmente del Colectivo Paideia y de las alumnas y alumnos de la Escuela Paideia con el deseo que la obra que Pepita Martín empezó tenga su continuación para que las nuevas generaciones de niñas y niños puedan tener la oportunidad de conocer y vivir una escuela diferente, creada por una persona excepcional.

Gracias, Pepita. Que la tierra, compañera, te sea leve.

“Los seres humanos podemos elegir muchas cosas y otras muchas no; pero indudablemente sí podemos elegir cómo queremos vivir y por ello vamos realizando elecciones desde que nacemos. Nuestras elecciones, nuestra capacidad de libertad de elección entra generalmente en confrontación con las limitaciones que las normas sociales nos imponen. El ser humano debe mantener una lucha constante entre lo que quiere, lo que puede y lo que debe; es decir, entre su libertad, la libertad de los demás y las coacciones que constantemente le presionan”.
*Josefa Martín Luengo. Educar en valores*.
Por si deseais dejar algún mensaje a la escuela los correos electrónicos son los siguientes:

miércoles 1 de julio de 2009

Entrevista a J.L. García Rúa: «Lo importante no son las personas sino el futuro fracaso del pueblo»

El histórico anarquista acaba de publicar en poemarios sus experiencias vitales y políticas en las ciudades en las que vivió. Rua comenta la actualidad del anarquismo.

José Luis García Rúa es uno de los últimos históricos del anarquismo español. Fallecida Federica Montseny, García Rúa mantiene el idealismo libertario y permanece fiel a la CNT en unos tiempos en los que esta militancia se presenta como una especie de acto 'quijotesco'. «Los sindicatos y los partidos han aceptado el envite de la patronal y del Estado a través de las subvenciones y se ha creado una nueva clase social», comenta García Rúa.

- ¿El recuerdo de la República y la Guerra Civil está ofreciendo una buena imagen del anarquismo español?
- El anarquismo es una teoría o actitud vital inconfesable, porque nunca tuvo buena prensa. El anarquismo es la negación de lo oficial, de ahí que el mal juicio al anarquismo esté justificado. A Grimau lo fusilan, pero a los líderes anarquistas les dan garrote vil, con lo que la negación a los anarquistas llega hasta la indignidad.

- ¿Por qué tiene tan escasa presencia social y política el anarquismo en la actualidad?
- La historia siempre la escriben los vencedores y el anarquismo ha sido el gran enemigo. La única revolución que se hizo en el mundo, desde el punto de vista humano y de la justicia, fue la española. Hasta tal punto fue buena que cuando el conde de Romanones sale de la cárcel y ve el estado de sus tierras de Cuenca, se las encuentra muy mejoradas. Lo hizo una comuna libertaria. Romanones fue en busca de su líder a la cárcel para que fuera capataz en la finca. El anarquista le contestó que las tierras las mejoró para el pueblo, pero no para el conde de Romanones, y se quedó en la cárcel.

- ¿Y qué ocurrió con el anarquismo durante la transición?
- La mayor fuerza represiva contra la CNT se produce tras la muerte de Franco. Nos acusaron del incendio de la discoteca Scala de Barcelona, cuando fue un confidente de la policía, y se conocen nombres y apellidos. A partir de ahí, todo fue represión mediática, sindical y policial.

- ¿No es paradójico que la izquierda también reprimiera a la CNT?
- La izquierda y la derecha se diferencian en muy pocas cosas. La izquierda intentó asimilar a la CNT, pero no lo consiguió. Prieto decía que a la CNT no se la puede combatir desde fuera, porque se la hace más fuerte, y que se hace desde dentro. En la CNT no se piden referencias y cualquiera que entra tiene un cargo en dos semanas. Pero ni por un medio ni por otro han acabado con la CNT. Cualquier otra organización habría desaparecido de haber sufrido la represión a la que fue sometida la CNT. Sin ir más lejos, el pasado primero de mayo el alcalde de Granada nos prohibió celebrar un acto. Fuimos allí y celebramos nuestro acto, donde había trescientas personas que abuchearon a la policía. Eso no ocurre con otras organizaciones, porque hay algo en la CNT contra lo que no pueden.

- ¿Cuál es su opinión sobre la actual situación sindical?
- Se ha practicado una baja política. El régimen de Franco no tenía salida, debido a su asfixia en todos los órdenes, y la buscaron en la transición. Era el momento en el que los partidos políticos podrían haberse mantenido firmes, pero tuvieron que transigir con una Constitución que fue un toma y daca. Se dio un certificado democrático para que persistiera la España franquista. Es paradójico ver a aquellos que fueron anticonstitucionalistas defendiendo la Constitución. Una democracia en la que el pueblo soberano no pinta lo que debe no es una democracia. A los sindicatos se les ha dado un área de poder y ese área la justifican con dinero al permitirles tener liberados, estructuras y propiedades gracias al dinero del Estado, y esa es la situación de los partidos y sindicatos. Hoy no existen sindicatos sino estructuras administrativas que colaboran con el régimen. Son apagafuegos, porque su política cuando se produce una estampida consiste en rodearla y esperar a que se cansen las reses.

- ¿Como anarquista, qué se puede hacer?
- La historia sin el Hombre no camina, aunque a veces tengamos la sensación interna del desánimo. Tenemos el convencimiento racional de que el mundo no puede tener una única salida neoliberal. Sabemos que nunca se hace nada en vano y que todo lo que hacemos tiene su consecuencia, que una acción lleva a otra. El liberalismo tiene un término y debemos estar en él. Lo importante no son las personas sino el fracaso del pueblo, y en eso estamos, aunque sabemos que Zamora no se tomó en una hora. Nosotros no somos como Carrillo y muchos otros, que abandonaron sus creencias y consiguieron ser 'honoris causa'. Una de las cosas que más me preocupan es que la gente ha olvidado quien era Franco y mantiene una gran ignorancia del pasado.

lunes 29 de junio de 2009

¿Destructores de Paro? Creadores de Precariedad.

Hace unos días que Antena 3 lleva publicitando un movimiento de empresarios patrocinado por BBVA http://www.destructoresdeparo.com/ donde patronos de este país se dan autobombo con sus propuestas de trabajos indefinidos, presentándose como personas caritativas, incluso al nivel de Vicente Ferrer. Es curioso como en tiempos de crisis en los que resuenan tambores de guerra orientados a una futura reforma laboral, la clase empresarial de la mano de los usureros que copan los consejos de administración de los bancos se presenten como los salvadores, los únicos valientes capaces de dar trabajo a los pobres currantes que están en paro ¡y además indefinidos!

Pero como no es oro todo lo que reluce, ni nos podemos fiar de ningún banquero porque está más que demostrado que no dan nada gratis, pensamos mal; ya nos avisa el dicho: piensa mal y acertarás. Bueno, pues pensamos, y pensamos mal, intuimos que todo esto no era solo una simple acción autocomplaciente sino que también podría servir para lavar la cara (y las manos) de algunos empresarios que pudiesen estar inmiscuidos en “oscuros casos de acoso y explotación laboral” y he aquí, cuando andábamos en estas reflexiones e investigando el sitio nos topamos con una oferta del gran Jerónimo Jiménez, “flamante” dueño de la empresa Doña Jimena. Para los que no lo sepan o no recuerden Jerónimo es el mismo que acosó y despidió a una trabajadora en Tumadul (filial de Doña Jimena) para ello no dudó en utilizar todas las argucias y amenazas que había a su alcance para poder deshacerse de una persona cuyo único pecado fue reclamar lo que justamente le pertenecía. La CNT de Toledo mantuvo una lucha ejemplar contra este tipo y consiguieron el apoyo de anarcosindicalistas de todo el estado español y de otros países como Argentina. Finalmente Jerónimo Jiménez tuvo que ceder a la presión sindical. Sin embargo, lo que no cedió fue nuestro interés por los trabajadores y en éstas nos enteramos que el vanagloriado empresario en destructoresdeparo.com tiene amedrentada a toda la plantilla con amenazas de despido para que no denuncien situaciones tan lamentables como que hacen turnos en momentos de máxima producción de hasta 14 horas (más de seis horas extras al día que no son remuneradas), que el sueldo de los operarios de la fábrica de Alcaudete es ridículo y además tienen que aguantar constantes insultos y vejaciones verbales. Esto, entre otras lindezas.

Antena 3, como medio de información, en su afán de realizar un periodismo de calidad, léase lo anterior con tono irónico, debería de darse una vuelta por la localidad alcaudetense y preguntar a los vecinos cuál es la opinión que les merece este señor, que le pregunten cómo trata a las mujeres, que pregunten a los padres cómo ha tratado este señor a sus hijos. Seguramente haya muchos que ni siquiera puedan contestar; y decimos puedan porque este cacique, este señorito andaluz como decían nuestros compañeros toledanos, sabe que la única fábrica que asegura algo de ingresos, por escasos que sean y por malas que sean las condiciones laborales, es la suya. Y por eso, porque se cree un señor feudal sigue manteniendo la precariedad laboral en ese municipio y en el resto de centros de trabajo.

Nosotros, como anarcosindicalistas, como personas que creemos en un mundo más justo y libre de sabandijas y “chupópteros” como lo es Jerónimo Jiménez seguiremos denunciando públicamente y desenmascarando a estos demonios con piel de cordero que no aspiran a otra cosa que a morir rodeados de montañas de dinero, de un dinero manchado con la indignidad de sus actos.
Que sepan Jerónimo Jiménez, BBVA, Antena 3 y todos los que mantienen este tinglado que la CNT ni se calla ni se vende y podemos decir bien claro y bien alto que: “no sois destructores de paro, sino creadores de precariedad”.

domingo 28 de junio de 2009

Por un dia de la ira gay.

Se avecina otra Gay Pride, otra marcha del Orgullo Gay. Los borreguitos de nuevo por el sendero que autoriza el poder, de Alcalá a Sol. Luego, vuelta al silencio durante otros 12 meses. Desfile de chulazos, modelitos, banderas arco iris, carrozas de la peseta rosa y drags a ritmo de Mónica Naranjo o Alaska. Miles de personas, se esperan 500.000, 1 millón, 3 millones. Luego quedarán las serpentinas en las calles, las lentejuelas caídas, las plumas que se han liberado durante un par de horas. Bien, y ¿qué hemos conseguido después de 30 años de Gay Pride? Casi nada. Cero con algo.


Sólo el derecho al matrimonio heterocentrado. Ni el fin de la homofobia, ni políticas serias contra el sida, ni disculpas de la iglesia, ni respeto en los medios de comunicación. Resulta patético que esos millones de gays y lesbianas que salimos a la calle el 28 J lo hagamos riendo, bailando y cantando, pacíficamente, desfilando por la calle ordenadamente. ¿A qué viene tanta alegría? Después de tantas tomaduras de pelo, de tantas agresiones homófobas, de tanta política sanitaria genocida, de tanto represor en el armario, de un PP y una iglesia católica neonazi y homófoba, lo que falta en esta manifestación es la RABIA. El 28 J deberíamos tomar las demás calles, los colegios, las iglesias, los bares, los cines, las emisoras de radio, desfilar por los pueblos. Deberíamos asaltar el ministerio de sanidad, apedrear el ministerio de educación, atacar a la policía, okupar las televisiones.

Tendríamos que mostrar nuestra ira, acabar con esta paz cobarde e inútil. Todo ha quedado en un baile de gratitud domesticado: ahora tenemos una zona rosa de bares en cada gran ciudad, unas cuantas revistas rosas que hablan de ese mercado rosa, una minoría de gays y lesbianas que pueden casarse y disfrutar del placer rosa, mientras el imperio heterrorista avanza día a día. ¿Qué hay de l@s transexuales a l@s que se siguen negando todos los derechos, de los comentarios homófobos en la televisión y en la prensa, de los artículos científicos donde se investiga el origen de nuestra rareza, de la represión en los cuarteles y en las cárceles, de los gays, lesbianas y trans que viven en los pueblos bajo el terror, de los bebés intersexuales mutilados en los hospitales, de los que mueren de sida en todo el mundo por la avaricia de la industria farmacéutica y la negligencia de las autoridades, de los niños mariquitas atacados por los compañeros, de los policías que nos persiguen e increpan en los váteres, de las lesbianas que han reducido al silencio? ¿Tod@s es@s también desfilarán alegres y contentos el 28 J, tienen tanto que celebrar? El espíritu de rebelión y cabreo que estaba en el origen de los incidentes del 28 J de Stonewall se ha perdido por completo, pero no han desaparecido las causas que lo motivaron. Vivimos en una amnesia estéril, unos atrapados en la inercia del capital y sus destellos, otros bajo el miedo y el silencio que se sigue promoviendo desde todas partes.

El 28 J ha perdido su faceta política y de lucha, y por tanto, ha perdido todo su sentido. Se ha convertido en una imitación de la Pride de EEUU, de Francia o de Australia, es decir, de aquellos lugares donde el capitalismo ha asimilado a los gays y lesbianas convirtiéndolos en meros consumidores, cuando no en grupos de presión utilizados por los partidos políticos. Si ese es nuestro destino, que San Genet nos coja confesados.

Javier Sáez es sociólogo, miembro de Colectiu Gai de Barcelona y autor de "Teoría queer y psicoanálisis" ( Ed. Síntesis, Madrid, 2004) y de "Teoría queer: políticas bolleras, maricas, trans y mestizas" (Ed. Egales, Madrid, 2005) entre otros.

sábado 27 de junio de 2009

Basta ya de accidentes laborales.

Otra vez se manchan las páginas de los periódicos con la sangre de la clase trabajadora. Fueron dos los trabajadores que perdieron la vida, y otros cuatro resultaron heridos, al salirse de la carretera la furgoneta en la que viajaban. Esto sucedía en el termino municipal de Pepino, cuando los compañeros de origen portugués, regresaban de realizar unos trabajos en Zaragoza y se dirigían a Portugal.


Desde CNT mostramos nuestras condolencias a familiares y amigos/as de las victimas y denunciamos enérgicamente todos los accidentes laborales sean “in itinere”, como es este caso, o como sean.


La empresa lusa Multilem, en donde trabajaban los obreros fallecidos, lamenta la “perdida irreparable” y asegura que las causas del accidente están por determinar, aunque probablemente las causas sean el cansancio y el exceso de trabajo que se producen después de una jornada laboral y el viaje de regreso largos y duros.


Desde CNT mantenemos que por mucho que digan tanto Multilem como cualquier otra empresa, que les pesa la muerte de sus trabajadores lo que están haciendo es enriqueciéndose a costa del abuso al que estamos sometidos por su parte y que muchas veces termina con la muerte de los trabajadores como es este caso.


ACCIDENTE LABORAL, TERRORISMO PATRONAL

jueves 25 de junio de 2009

Morirás con dolor.

En 2005 despuntó una NeoInquisición liberal, que como la antigua, aparenta defender principios morales y religiosos, pero lo que persigue es quitarles sus recursos.

Usualmente, si nos quitan recursos esenciales, nos empeoran la calidad de vida, pero esta vez fueron más allá, emperorando nuestra calidad de muerte: El no-caso del Severo Ochoa.

Un hospital como cualquier otro decente y público, al que le faltan recursos y reacciona a su falta de camas como puede. En este caso, al no dotarle de servicio de paliativos, pero teniéndolos que aplicar sin demora, de ellos se encargaba en urgencias, que visto desde fuera es menos erróneo que encargárselos a la maternidad.
El Severo dejó su anonimato con su procesamiento por el Tribunal de Doctrina de la Fe Privatizadora y Legionaria de Cristo.


Hay finales de la vida sin aviso y previsibles. En este segundo caso, la aplicación de cuidados paliativos suele ser necesario para mitigar los padecimientos con los que la vida se resiste a desaparecer.
En ciertas fases y procesos del final de la vida la medicina paliativa incluye sedación, de hecho, un informe de sanidad de 2003 ya había establecido que los pacientes terminales ingresados, como media, fallecían en 24 h., tanto si estaban sedados, como si no.

Pero, la Inquisición, necesitaba denuncias falsas y anónimas ante la Consejería y Fiscalía, en este caso dos, con datos detallados de historias clínicas, que denunciaban hasta 400 sedaciones excesivas con resultado de muerte. Un supuesto genocidio masivo, del que vivieron meses El Mundo, La Razón y la COPE.

Lamela decapitó al jefe de urgencias, Montes, y con “investigación” también mandó a la hoguera al director médico y al gerente. Desde el primer panfleto los trabajadores acertaron la intención: desprestigiar a la pública metiendo miedo (irracional) para beneficiar a la privada. Proceso inquisitorial de manual, vamos.
De 400 casos, con una mera inspección médica, pasaron a 57, luego a 25, sobreseyendo el caso, finalmente, en 2008. Y mira qué buscaron con lupa durante años, espías incluidos.

El 9 de junio, el ex consejero de Sanidad de Madrid, Lamela, y seis médicos ad lateres declararán acusados de denuncia falsa y falsedad, pero el mal está hecho: Ahora en Madrid, la sanidad está privatizada, pero la mayor y difícil carga de trabajo se la llevan los centros públicos que hacen más de lo que pueden.
Ahora en Madrid también se muere con más dolor.

Ana Sigüenza